Víctor Mora: entre naves espaciales y andanzas medievales

31 agosto, 2016

Se ha ido Víctor Mora y toda una generación crecida bajo el siniestro yugo del franquismo se despide de él, dándole las gracias por tantas aventuras en las que abrió mundos y mentes discretamente, de manera que el radar de la censura no cercenara el mensaje. De hecho, si lo mandaron a la cárcel y tuvo que exiliarse a Francia en los primeros 60, país en donde había crecido como exiliado, fue por sus actividades ligadas al PSUC y no por sus guiones para Trueno y otros tantos héroes del papel. Yo, que soy de los ya nacidos y crecidos en democracia, podría ser ajeno a Mora y sus mundos, lo suyo a muchos les parecía agua pasada en los tardíos 80 y primeros 90, pero tuve la suerte de llegar al mismo en la infancia y adolescencia, primero por el Capitán Trueno, reeditado de manera semanal y que mi padre me llevaba cada miércoles -marcando ese día de manera especial en el calendario- y, un poco más tarde, gracias a que mis primos todavía tenían a Dani Futuro dando vueltas por casa, con su inquebrantable fe en el progreso humano. […]

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