40 aniversario de la legalización de CCOO. El valor del legado que nos han dejado.  

foto aniversario de ccoo
40 aniversario de CCOO

 

El 27 de abril de 1977 se produjo el decreto de legalización de los Sindicatos y se debe reivindicar la importancia y el valor aportado por  CCOO desde sus orígenes.

Existe, cada vez más, una extensa bibliografía y aportaciones documentales de lo que significó la creación de CCOO en forma de sacrificios personales (clandestinidad, persecuciones, agresiones, prisión y muertes). Leyendo una parte de estas vivencias, existen dos lecturas recomendables (Confieso que he luchado de Marcelino Camacho y Comisiones Obreras en la dictadura de Juan Moreno), tomas consciencia del legado tan importante que nos dejaron a la sociedad en general y a los componentes de CCOO en particular.

Hay que fortalecer la base y seguir construyendo porque no hay techo alguno hasta que no se materialicen las ideas originales de que no haya gente explotada y tengamos buenas condiciones de vida y trabajo.

A los sindicalistas de hoy, por mucho que se nos recuerde la relevancia de estos acontecimientos, no llegaremos a apreciar lo que tenemos en nuestras manos, un sindicato ya construido con unas bases solidas. La mayoría de los que hoy configuramos las CCOO nos vino todo hecho, tan solo teníamos que afiliarnos, participar y algunos dar un paso al frente para ser Representantes Legales de los Trabajadores en un sistema legalizado y jurídicamente protegidos. Estas acciones que parecen tan sencillas y naturales salieron a costa de la renuncia de muchos compañeros y compañeras a tener  una vida normal.

Conocer la historia de CCOO

El que nos haya dejado esta casa construida desde los cimientos no significa que solo la habitemos, debemos conocer su historia no solo por conocimiento sino para aprender de los errores y las motivaciones que se deseaban conseguir y que a día de hoy reafirman que las CCOO no están terminadas. Hay que fortalecer la base y seguir construyendo porque no hay techo alguno hasta que no se materialicen las ideas originales de que no haya gente explotada y tengamos buenas condiciones de vida y trabajo.

Nuestros predecesores en el sindicalismo nos demostraron con sus hechos que “El dictador murió en la cama pero la dictadura murió en la calle” gracias a la movilización y al conflicto generalizado en forma de huelgas y manifestaciones. Las condiciones laborales fueron el principal bastión del origen de estos conflictos aunque más adelante fueron otros condicionantes que afectaban al conjunto de las vidas de los trabajadores y trabajadoras reivindicando la vivienda, educación, sanidad… configurándose por entonces CCOO como un sindicato socio-político.

No nos han regalado nada, cada avance social y laboral se ha conquistado a base de reivindicaciones y movilizaciones desde la Dictadura, más adelante en el periodo democrático se consiguieron la legalización y el reconocimiento constitucional de los sindicatos.

Si hacemos un breve y rápido recorrido histórico, al inicio de los años 40 cualquier indicio de conflicto era considerado disidencia y se reprimía duramente. A mediados de los años 50 se dieron los primeros episodios de conflictividad laboral iniciándose una protesta social que llegó hasta la transición, con un punto clave en las Huelgas de 1962 que arrancaron en las minas de Asturias y en los núcleos industriales de Vizcaya, Barcelona y Madrid extendiéndose en 1970. Los nuevos barrios obreros de las grandes ciudades se movilizaron por un reparto más equitativo de la riqueza que se estaba produciendo por el impulso de la economía en aquel momento. Otra vez más al capitalismo se le arrancaban mejoras socio-laborales a base de conflictividad.

No nos han regalado nada, cada avance social y laboral se ha conquistado a base de reivindicaciones y movilizaciones desde la Dictadura, más adelante en el periodo democrático se consiguieron la legalización y el reconocimiento constitucional de los sindicatos.

Tras la muerte de Franco se produjo una movilización laboral cifrada por el Ministerio de la Gobernación en 1976 con 40.000 huelgas la mayoría por negociación de convenios, que perdían entonces su vigencia y una jornada de paro de 24 horas el 12/11/1978. Los condicionantes eran los adecuados para ejercitar un conflicto total que unificaran el ámbito sindical y político.

En 1979 el Decreto Ley de Suárez estableciendo topes salariales provocó movilizaciones con 6 millones de huelguistas y 19 millones de jornadas perdidas. La estrategia de confrontación para paliar la crisis económica confirmó la seña de identidad de CCOO. La consolidación de la democracia, con la aprobación del Estatuto de los Trabajadores en 1980 y la Ley Orgánica de Libertad Sindical en 1985, redujo la conflictividad social y se consiguió dar mayor cobertura del seguro del paro, jornada de 40 horas, establecimiento de mínimo un mes de vacaciones e institucionalización de las Relaciones Laborales. La excepción a este periodo de reducción de conflictos estuvo en 1984 con la reconversión industrial.

Desde la transición se han convocado, por CCOO, las siguientes Huelgas Generales:

-1978: Huelga (1 hora) en 28 países europeos por despidos provocados por la crisis del petróleo.

-1981: Huelga (2 horas) contra la intentona golpista del 23 de Febrero.

-1985: Huelga (24 horas) contra la reforma de las pensiones del Gobierno de Felipe González que aumentaba el periodo de cálculo de las pensiones de dos a ocho años.

-1988: Huelga (24 horas) llamada 14-D contra la retirada del plan de empleo juvenil y contra la política económica de Felipe González. La huelga de mayor participación de la democracia.

-1992: Huelga (12 horas) contra los recortes del subsidio de desempleo,  contra el proyecto de ley de huelga y se reclamaba la reindustrialización de España. Gobernaba Felipe González.

-1994: Huelga (24 horas) contra la reforma laboral del Gobierno y contra los recortes sociales. La cuarta protesta contra un Ejecutivo de Felipe González.

-2002: Huelga (24 horas) contra la reforma de subsidio de desempleo del Gobierno de José María Aznar. El Tribunal Constitucional declaró inconstitucional la reforma laboral en 2007.

-2010: Huelga (24 horas) contra la reforma laboral de José Luis Rodríguez Zapatero por abaratar el despido a una indemnización de 20 días por año trabajado, reducción salarial en el sector público y la congelación de las pensiones.

-2012: Huelga (24 horas) el 29/03/2012 contra la reforma laboral del Gobierno de Mariano Rajoy bajo el lema “Quieren acabar con todo, los derechos laborales y sociales”.

-2012: Huelga (24 horas) el 14/11/2012 fue una huelga general europea, aquí en España la protesta era contra las políticas de ajustes del Gobierno de Mariano Rajoy.

Las situaciones difíciles a las que nos aboca actualmente las constantes crisis del capitalismo no tienen parangón a la etapa de falta de libertad y represión que vivieron desde la clandestinidad nuestros predecesores que impulsaron y construyeron el sindicalismo que hoy tenemos.

Existen muchas enseñanzas de esa época, pero hay varias dignas de mención, la primera es que surgieron a finales de los años 50 de una forma espontánea, en cada conflicto se generaba una comisión de trabajadores específica que defendían condiciones laborales dignas, la segunda es que las decisiones se tomaban de una forma colectiva, no había nadie por encima de nadie. Y, por último, me gustaría mencionar, para que no se vuelva a repetir, las advertencias continuas de Marcelino Camacho sobre las divisiones políticas en su libro Charlas en la prisión: “Los socio-político hoy como mañana, no significa invadir el terreno de los partidos políticos obreros, no debemos olvidar jamás que los partidos obreros son o deben ser la conciencia organizada de la clase, mientras que el nuevo movimiento obrero debe ser la clase en su conjunto, toda entera (…) si actuáramos en lo fundamental, en lo político empujaríamos inexorablemente a la clase al camino de la división sindical”.

“¿De dónde proceden los peligros para la unidad sindical de los trabajadores? Si nuestro lema es el de unir, el de la burguesía es dividir… si en tanto que clase sus intereses son comunes en lo esencial su composición -y no solo su cultura- es muy diversa. La concepción de los sindicatos como “correa de transmisión” de los partidos es contraria a los principios del movimiento obrero sindical y a los intereses de la unidad de la clase obrera. No comprender esto ha sido uno de los defectos históricos”.

 

 

 

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