Alicante, abusos sexuales, Bertolucci y el #METOO. Historia de un feedback

historia del feminismo
Mujeres a la calle

Hoy os voy a hablar de ese movimiento feminista que por fin parece que se está empoderando y dando mucho que hablar, sobre los discursos de la diferencia y de la opresión del patriarcado, sobre el hartazgo de las mujeres que viven en un mundo que no les pertenece, en definitiva, os voy a hablar de la importancia de que cada una de nosotras denuncie y critique hasta la saciedad las injusticias con las que nos encontramos día a día, para poner en conocimiento de las demás el machismo que impera y que, desgraciadamente, no suele ser recogido por muchos medios de comunicación, aunque cada vez se nos da más cobertura.

Como sabéis hay toda una revolución de tinte feminista que se ha hecho de facto en redes sociales, con campañas como la de #metoo #hermanayositecreo, seguidas por miles de personas. Para el movimiento feminista, las redes sociales son un escaparate de intenciones y demandas que podemos utilizar para darnos voz en un mundo manejado y custodiado por hombres. El sistema de control patriarcal lleva siglos ejerciendo su poder; pero el patriarcado, antiguo por definición, no llega a controlar como quisiera las opiniones que se vierten en la red. Internet es una herramienta muy valiosa para nosotras y nuestra lucha, puesto que somos el 50% de la población mundial y podemos ejercer mucho poder en el ciberespacio; siempre y cuando, nuestra sororidad sea como está siendo últimamente y siga creciendo, es decir, o unimos nuestras voces al unísono, o no nos van a hacer caso jamás. Como dicen muchas feministas ahora: “parece que cuando la lucha comienza a emerger (refiriéndose al levantamiento de las mujeres de

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Hollywood denunciando sus acosos y los discursos de personajes públicos como el de Oprah Windfreed en los Globos de Oro) aparecen las resistencias”, pero esas resistencias patriarcales no siempre tienen la misma forma; en ocasiones son las propias mujeres las que se enfrentan al único movimiento que existe hoy en día que las puede hacer libres. Lo hemos podido observar hace poco con el Manifiesto firmado por 100 intelectuales mujeres francesas, entre ellas la actriz Catherine Deneve. Este es un claro ejemplo de cómo triunfa la mano invisible del patriarcado que, en su incesante educación machista, utiliza a las propias mujeres para que se posicionen en contra de los derechos de su colectivo. Como dice Ellen Page: “Sabemos que vivimos en un mundo patriarcal cuando la palabra feminista tiene una mala connotación”.

Para hablar de estos movimientos que han emergido con tanta fuerza, he de comenzar explicando cuál fue su inicio, al menos desde mi punto de vista. Seguramente no escucharéis este argumento en ningún otro artículo, pero las mujeres que empezaron el movimiento de denuncias por acoso sexual en EEUU no fueron precisamente las actrices americanas, sino un colectivo de mujeres que viven en Alicante, que forman parte de una entidad sin ánimo de lucro denominada El Mundo de Alycia. Gracias a su incesante

20180227_113004búsqueda de la verdad consiguieron, en mi opinión, remover las conciencias de Hollywood con un vídeo que se hizo viral en pocos días, llegando a todos los periódicos del mundo con una historia que desencadenó la furia de millones de personas.

Pero primero os voy a presentar a El Mundo de Alycia: Alycia no es una mujer sino un juego de palabras que significa ALICANTE Y COMPAÑÍA (Al y Cia.), y es una cooperativa sin ánimo de lucro conformada por mujeres, que trabajan y crean acciones muy interesantes en varias áreas poniendo especial interés en colectivos de personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social. Pero además, su obra social, está destinada principalmente a las mujeres víctimas de violencia de género, por lo que realizan activismo cibernético feminista. Tengo el placer de conocerlas desde hace años, sé que son unas luchadoras incesables y que han realizado múltiples acciones que, como ellas dicen en su portal web: “Mejoran la vida de las personas”.
En su afán de búsqueda y su implicación con la igualdad de género, encontraron buceando por la red un vídeo que, en mi opinión, fue el desencadenante de esa marea feminista de denuncias por acoso sexual, y no sólo en Hollywood, sino en todo el mundo: Sudamérica, Europa, Asia, África y Oceanía se hicieron eco de la noticia, traduciéndose a más de veinte idiomas distintos, desde el inglés, francés o alemán, hasta el chino, árabe, vietnamita o hebreo, entre otros.

Esta fantástica cooperativa lanzó un vídeo que ya existía en la red, con una entrevista al famoso director Bernardo Bertolucci. En éste afirmaba que en la película “El último Tango en París”, concretamente en la famosa escena de la violación, conocida como la escena de “la mantequilla”, tanto el director, como el actor Marlon Brando, idearon el uso de mantequilla como lubricante sin el consenso ni la autorización de María Schneider. Según Dios, perdón, según el director, esto lo hacía para sacar “lo mejor” de los actores; por eso se lo contó a él pero a ella no. Esto se traduce en que la escena que veis realmente en esa película es un abuso sexual a la actriz, porque no hubo consentimiento; que acabó con su carrera y su vida.

Los vídeos de Bertolucci dormitaban callados en las redes hasta que fueron encontrados por los sagaces ojos de estas mujeres; las cuales, perplejas por el asunto de lo que el consagrado director estaba contando sin tapujos, iniciaron una búsqueda de información sobre María Schneider –la actriz protagonista de El Último Tango en París– y lo que encontraron sobre ésta, ya fallecida, las dejó consternadas.

Schneider estuvo años denunciando haber sido “un poco violada” tanto por Bertolucci

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como por Brando, y llega a decir en una entrevista: “El acto era fingido, sí, pero las lágrimas eran reales. Aunque no fuera consciente de ello, Bertolucci me destrozó la vida. Y esa película destrozó mi carrera”. María pasaría por cientos de penurias en su vida: heroína, cocaína, depresiones varias, psiquiátricos, etc. Tenía 19 años cuando participó en El último Tango en París. Ahora bien, me gustaría hacer un análisis de la frase “un poco violada”, cuando María dice esto, ¿a qué se refiere? Pues utiliza el contable “un poco” por el miedo a la opinión pública que, como suele hacer en estos casos (lo hemos visto con las decenas de denuncias que se han interpuesto con el caso Weinstein), se pone de parte del opresor en lugar de ponerse de parte de la oprimida o la víctima. María fue violada, la definición de violar es“abusar sexualmente de una persona contra su voluntad”. No hace falta que haya penetración para que te violen, no hace falta que sea en privado y sin cámaras delante. Sin embargo, lo más escalofriante de esta turbia historia es que el Sr. Bertolucci -al que personalmente le he perdido todo el respeto- habló de este trágico suceso en varias entrevistas desde 2009, en diferentes países, y a nadie pareció importarle hasta el año 2016, cuando el vídeo subtitulado en castellano

thpor El Mundo de Alycia se hizo viral y apareció en todos los medios de comunicación del mundo. Cuando la noticia llega a Hollywood las opiniones del mundillo del artisteo no se hacen esperar. Desde la abiertamente feminista Jessica Chastain, hasta actores y actrices de la talla de Evan Rachel Wood, Chris Evans, Antonella Costa o la directora Ava DuVernay. A los pocos meses de que el vídeo de Bertollucci fuera un boom en todos y cada uno de los medios de comunicación estadounidenses, llegó ella, la actriz de la pata de palo en Planet Terror, la amiga de la protagonista de Scream, la valiente y todopoderosa actriz cansada de callar los abusos sexuales que había recibido del productor de varias de sus películas, la persona que tuvo que ser juzgada por este reaccionario y machista mundo patriarcal, Rose Mc Gorwan.
La primera vez que Rose habla sobre los abusos sufridos por Weinstein es tachada de

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todo lo que el patriarcado y sus esbirros pueden tachar a una mujer que denuncia una violación: puta, mentirosa, histérica, o “hambrienta de fama porque ya no la quieren en ninguna película”. Pero, esta vez, debido al hartazgo generalizado, la siguen más actrices que apuntan al mismo productor, un depredador sexual cuyas asquerosas garras llegan desde Gwyneth Paltrow, Ashley Judd hasta Angelina Jolie. En total, más de una treintena de actrices de talla mundial. Pasó lo mismo con el caso de Bill Cosbyen el cual más de 50 mujeres denunciaron que habían sido drogadas y violadas por este actor/productor pero que tan sólo uno de los casos pudo ir a juicio por estar los otros prescritos. Esto es otra jugada jurídica patriarcal que este sistema nos tiene preparada para las mujeres violadas: la prescripción.

Con Weinstein y Cosby pasó lo que más tarde ocurriría con Larry Nassar, un aluvión de denuncias por acoso sexual imposible de diluir o invisibilizar por el patriarcado. De Weinstein no sabemos nada, sólo que se autodenominó “enfermo sexual”. De Larry Nassar sabemos que es culpable (puesto que él mismo lo ha dicho) de más de 200 violaciones a mujeres menores de edad en su etapa como entrenador deportivo. De este último también sabemos que es culpable directo, por sus acciones como violador, de

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depresiones, carreras truncadas y hasta suicidios de algunas de sus víctimas. De Cosby sabemos que tras el juicio sigue en la calle.

Lo más triste es que sabíamos muchas cosas, pero parece que no le dábamos importancia o no las queríamos ver; como por ejemplo, todo el mundo sabía que Woody Allen dejó a su preciosa mujer Mia Farrow por la hija adoptiva de ésta cuando él tenía 58 años y ella 19… se conocieron cuando ella tenía 9 añitos y siguen casados hoy en día.

Por otro lado, la otra hija adoptiva de Allen y Farrow: Dylan denuncia públicamente a Allen diciendo que este abusó sexualmente de ella cuando tenía tan solo 7 años , ¿y nos sorprende? ¿De verdad? Porque el patriarcado normaliza todo lo que a él le viene bien, como el hecho de que una jovencita de 19 se case con un “madurito” de 60, y luego cuando Ellen Page (Hard Candy), con esa cara de niña que tiene, critica a Woody Allen y dice que lo peor que hizo en su vida fue hacer una peli con él, aún hay gente que sale a la defensa del madurito de Hollywood que resulta que no es considerado pederasta porque su hijastra tenía 19 en vez de 17; es que de verdad… ¡Cómo somos las mujeres! Sospechando continuamente de los hombres que se enamoran de las mujeres 40 años más jóvenes que ellos.
Es una pena que dentro de esta lista de desgraciados todopoderosos, hombres normativos y violadores, no esté nuestro comentado Bernardo Bertolucci como desencadenante de la trágica vida de su víctima, que también acabó “quitándosela”.
Se acabó el mantenernos calladas.

Metoo

Sinceramente, pienso que El Mundo de Alycia puso un importantísimo grano de arena en esta revolución de la que todas debemos participar. Lo que han conseguido estas mujeres alicantinas es muy difícil; activistas y feministas de renombre han soñado con empezar una revolución de este tipo sin conseguir mover tantas conciencias como hicieron ellas con este vídeo; en mi opinión, se ha logrado lo más difícil de conseguir en este sistema patriarcal que nos tiene tan perfectamente mal-educadas: se ha conseguido la empatía entre las mujeres, se ha conseguido que por fin estemos todas unidas por un mismo fin,

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se ha conseguido enfadarnos tantísimo que ya somos imparables, se ha conseguido que no callemos ante nada porque sabemos que nuestras hermanas saldrán en nuestra defensa, porque nos hemos vuelto conscientes de algo: si no nos movemos nosotras, nadie lo va a hacer, así que hemos cogido las riendas de nuestras vidas y nuestras libertades, hemos utilizado el discurso feminista para crear más discurso, hemos ido lentas pero seguras, y ahora somos imparables.

Por último me gustaría hacer un análisis de los últimos acontecimientos en España que, como siempre, vamos con un poco de retraso. En referencia al último ítem de este artículo -ya que estoy segura de que esto no ha hecho más que empezar-, parece que la última ola de la consciencia feminista –desde mi punto de vista y hablando sólo de una pequeña gota en un gran vaso de acontecimientos- comienza en Alicante, rebota en EEUU y vuelve a España.

Los Goya 2018 fueron un claro ejemplo del levantamiento de algunas mujeres, aunque también hay quien pensaba que Los Goya no eran el espacio para reivindicar a más mujeres en el cine; cuanto menos es irónico que Nawja Nimri, Arturo Valls y otros personajes de la farándula dijeran que los Goyas, un escaparate mediático que ven miles de personas, no es el foro indicado para hablar de feminismo. Es de lo más surrealista y vergonzoso que pude ver en la gala ya que, si ese no es el foro no sé cuál podría ser; no es un asunto baladí los abusos hacia las actrices y los sueldos que cobran las mismas y que mejor sitio para hablar de reivindicaciones feministas y femeninas que los premios del cine español.
Menos mal que existen mujeres muy hartas de la desigualdad como la gran Leticia

*CEREMONIA PREMIOS GOYA 2018

Dolera que siempre habla claro sobre el machismo, esté en el foro en el que esté, porque el 50% de la humanidad puede elegir cualquier espacio para reivindicar su posición, la subrepresentación en el cine y en los órganos de dirección, así como los papeles secundarios que les dan repletos de estereotipos de género, desnudos y guiones infumables que representan a mujeres que no son reales.

El 2017 y 2018 se presentan conflictivos y críticos, y va a ser un trampolín para que esta ola de feminismo no se quede ahí, sino que siga con acciones y denuncias que ya han empezado o están en trámites y que, sin duda, volverán a remover y a poner en la palestra varias situaciones de injusticia, sumisión y machismo arraigado en esta sociedad. Tenemos abierto el juicio de “La Manada”, existe otra “Manada” en Málaga, esta vez formada íntegramente por militares que presuntamente drogan a una compañera para abusar después sexualmente de ella. Tenemos el caso del americano abusador de más de 200 niñas en su etapa como entrenador. Tenemos que saber qué pasa con Weisntein y, muy importante, tendremos que ver cómo se refleja la vida de María Schneider en la nueva adaptación que está haciendo de su vida la directora Elisabeth Subrin, la cual no hubiera sido ni planteada de no haber salido este vídeo desde Alicante, que dio la vuelta al mundo en pocos días.

El caso es que este artículo está escrito para dar las gracias a esa labor invisible, a este granito de arena que ha sido toda una revolución de conciencias y pensamientos. Gracias a las mujeres que no dan por terminados los hechos machistas que ocurrieron hace tiempo, gracias a las mujeres tenaces que son incansables en la lucha feminista y, por supuesto, insto a dar una mayor visibilidad para las instigadoras de la igualdad y la justicia, para las mujeres, ya que considero que si en vez mujeres, hubieran sido hombres los artífices de esta hazaña, ya estarían siendo entrevistados por los medios de comunicación hablando de su gran logro pero como mujeres que son expuestas al techo de cristal que invisibilizan sus acciones, han sido “poco nombradas” por los medios de comunicación locales, cosas que pasan en este mundo. Invisibles en los libros de texto, en los puestos de responsabilidad tanto en empresas privadas como en públicas, invisibles en los puestos de poder e invisibles en sus hazañas, nuestra responsabilidad sórica como mujeres feministas es dar la visibilidad que merecen actos como los de las mujeres del Mundo de Alycia. Gracias por vuestra aportación chicas.

Os dejo el vídeo que tanto dio que hablar. Después de verlo pensad cómo estas declaraciones pudieron pasar sin ninguna crítica o denuncia durante años. Es lo que tiene la educación patriarcal que difumina “lo incorrecto” cuando se trata de delitos sufridos por una mujer.

CARTA AL SR BERTOLUCCI/ LETTER TO MR. BERTOLUCCI Sr. Bertolucci: Usted jamás comprenderá el daño causado, ni se arrepentirá de la escena de la mantequilla aunque se sienta culpable, porque la única forma en la que usted sabe hacer películas es “dejar la puerta abierta y que la realidad impredecible entre a escena” ( 2´10¨de este vídeo). Bromeó afirmando que jamás le pondría balas reales a la pistola de John Wayne pero dejó que Marlon Brando manipulase a María como quisiera (0´53 de este vídeo) hasta conseguir sus gritos, humillación y dolor como mujer y no como actriz, “matándola” en vida. Por lo tanto, no solamente ha demostrado una falta de empatía absoluta por el abuso sexual y de poder hacia las mujeres, sino que además evidencia ser un pésimo director incapaz de conseguir que una actriz consiga fingir y actuar bajo sus directrices. En 1974, usted fue nominado a mejor director en los Oscar por el rodaje de esta película, pero hoy, 4 de marzo de 2018, el Oscar es para María Schneider. Porque en 2017 se ha hecho justicia, porque usted y otros hombres que son como usted (Harvey Weinstein) han sido condenados socialmente por sus actos y al fin el alma de María ha sido redimida. Gracias María Schneider porque tu sufrimiento no ha sido en vano. Desde cada rincón del planeta lucharemos por hacer justicia. Por ti, por mí, por todas. #metoo#iwillnotbesilent #HermanaYosíteCreo Tu dolor ha despertado nuestra SORORIDAD y, cada cambio a favor de la igualdad que hayas conseguido, será el guión de tu mejor película. El Mundo de Alycia.

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