España es un país más pobre en el escenario internacional

Enero 2015 - Revista Estudios y Cultura, Fundación 1 de Mayo

España y Grecia, países a los que se les ha sometido a duras políticas de ajuste como consecuencia de la crisis, han reducido su PIB, tomando como base 100 el valor de 2007 en 2013 nuestra economía representaba tan solo el 94,3% de la de 2007, mientras que en caso de Grecia la contracción ha sido mucho mayor, su PIB en 2013 era tan solo un 76,4% del de 2007.

Mientras que el PIB en 2013 de otros países, como Alemania y EEUU, que también sufrieron inicialmente los efectos de la crisis financiera global, pero que posteriormente no se vieron castigados con políticas de recortes de gasto público y de devaluación salarial, ha crecido respecto al de 2007, un 4,2% y un 5,9% respectivamente. En el caso de EEUU la política monetaria expansiva desarrollada por la Reserva Federal, que ha financiado parte del importante crecimiento del gasto público experimentado por EEUU en esos años, ha sido una de las claves de su rápida recuperación. Mientras que Alemania se ha beneficiado de la restrictiva política monetaria del BCE frente a los países con problemas de financiación exterior, ya que las restricciones monetarias en la zona euro han incrementado las incertidumbres sobre el futuro de esos países y han tenido como resultado un mayor flujo de capitales, esto es, de financiación barata hacía Alemania, buscando la seguridad de las inversiones.

Un caso muy diferente es el de economías emergentes, como China, que no se vieron muy afectadas por la crisis financiera originada en EEUU en el verano de 2007, en gran parte por sus mecanismos de regulación de los flujos de capitales exteriores, y han seguido creciendo a tasas muy elevadas. En 2013 el PIB de China era un 66,4% superior al de 2007.

“En el caso de EEUU la política monetaria expansiva desarrollada por la Reserva Federal, que ha financiado parte del importante crecimiento del gasto público experimentado por EEUU en esos años, ha sido una de las claves de su rápida recuperación.”

En los informes del Fondo Monetario Internacional (FMI) de 2010, 2011 y 2012 se reconoce que “la volatilidad de los flujos de capital jugo un papel muy crítico en la crisis reciente, tanto al incrementar las vulnerabilidades como al transmitir el shock entre países”, por lo que el FMI recomienda, a posteriori, que “se podrían emplear medidas de gestión de los flujos de capital para hacer frente a los riesgos macroeconómicos y financieros relacionados con la afluencia de capitales”, concluyendo que: “la liberalización de los flujos de capital no es un objetivo adecuado para todos los países en todo momento. En el caso de las grandes economías de mercados emergentes de importancia sistémica podría ocasionar considerables efectos multilaterales (como implicaciones para la estabilidad financiera)”.

España es un país con más pobres. Este empobrecimiento global de España en el ámbito internacional se ha producido de forma muy desigual en el interior de nuestro país, según la OCDE el 10% de la población con mayores ingresos perdió en el periodo 2007-2010 un 3% de sus ingresos, mientras que la población más pobre perdió un 33%. Como consecuencia de ello se han incrementado las ya elevadas desigualdades de la sociedad española: en 2007 el 10% de la población más rica era, como media, 9,4 veces más rica que el 10% de la población más pobre, mientras que en 2010 ese ratio creció hasta 13.

Este empobrecimiento global de España en el ámbito internacional se ha producido de forma muy desigual en el interior de nuestro país, según la OCDE el 10% de la población con mayores ingresos perdió en el periodo 2007-2010 un 3% de sus ingresos, mientras que la población más pobre perdió un 33%.

España es uno de los países desarrollados con unas políticas públicas menos redistributivas. Parte importante de las razones de ese empobrecimiento desigual de la sociedad española, además de la devaluación salarial ocasionada tras las sucesivas reformas laborales, es la estructura escasamente redistributiva que tiene nuestro Estado del Bienestar, que cada vez más se está convirtiendo en un Estado del Malestar. A la tradicional favorable fiscalidad aplicada en nuestro país a las rentas del capital, que son los ingresos principales de la población más rica, frente a las del trabajo, bajo el falaz argumento de incentivar el ahorro, se han unido los efectos de los recortes de gasto público que han afectado a elementos centrales de las políticas redistributivas, como la sanidad, la dependencia o la educación, que benefician en mayor medida a las rentas más bajas, lo que ofrece unos resultados sorprendentes.

Según la OCDE en el año 2010 la prestación pública media en metálico, incluidas las pensiones, que recibía el 30% de la población más rica de España era un 40% superior a la prestación pública media que recibía el 30% de la población española más pobre. Dentro de la OCDE solo Luxemburgo, Portugal, Grecia, Italia, México y Turquía tienen una estructura de transferencias públicas de renta más regresiva, en función de los ingresos de los beneficiarios, que la española.

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Bruno Estrada
Acerca de Bruno Estrada 25 Articles
Economista. Adjunto al Secretario General de CCOO. Miembro de Economistas Frente a la Crisis y del Consejo Internacional de Economía de PODEMOS.

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